Por Ferran Ventura
Bernard Rudofsky
En 1938 el austriaco Bernard Rudofsky titulaba con este lema a un artículo de la revista Domus que en ese momento dirigía. Un pequeño texto bajo el subtítulo de “comentarios en el diseño para una casa en la Isla de Procida” se convirtió en un manifiesto sobre su pensamiento que sirvió de base conceptual para futuros desarrollos en su trabajo. Posteriormente lo usaría como subtítulo de su última exposición, Sparta / Sybaris, que se inauguró en el Austrian Museum of Applied Art de Vienna -su ciudad de origen- un año antes de su fallecimiento en 1988.
En 1964, se publicaba el libro “Architecture Without Architects: A Short Introduction to Non-Pedigreed Architecture” tras la realización de la exposición con el mismo nombre en el Moma de New York. Cuarenta años después, en 2004 se inauguraba una exposición en Barcelona que recibía el nombre de “Los otros arquitectos”, enfocada a la investigación de las arquitecturas generadas por seres vivos ajenos a los humanos. Cuatro años más tarde pasado ya su centenario, son el Architekturzentrum de Vienna en colaboración con el Getty Research Institute de Los Angeles y el Canadian Center for Architecture de Montreal, los que recuperan a Rudofsky y su libro mostrando una renovada exposición de su obra, y volviendo a darle vigencia a sus investigaciones. Bajo los dos títulos de sendas exposiciones, sin conexión alguna entre ellas, se esconde una forma contemporánea de entender la arquitectura.
En “Los otros arquitectos”, se realiza un repaso histórico a las construcciones de los seres vivos desde 550 millones de años atrás hasta la actualidad. Aquí se evidencia que las construcciones no están necesariamente ligadas a la inteligencia, y que el hombre no es el único capaz de levantar estructuras complejas. La exposición sostiene que, “mientras los humanos son arquitectos, el resto de animales son unos extraordinarios constructores”, radicando la diferencia en la selección cultural de unos y la natural de otros, mientras que nuestra capacidad por aprender e innovar, nos ha llevado a superar y mejorar cualitativamente las construcciones puramente funcionales. Juhani Pallasmaa defiende además que a menor tamaño del animal constructor, más grado de sofisticación tiene la construcción que realiza. La eficiencia y la sofisticación son las estrategias de los procesos de evolución de la arquitectura animal.
Rudofsky en “Arquitectura sin arquitectos”, realiza una exposición similar pero no centrada en el comportamiento de otros seres vivos, sino en las distintas actitudes que se han desarrollado a lo largo de la historia y del territorio a la hora de construir; comprendiendo la naturaleza, aprovechando los recursos que nos ofrece e incluso las instalaciones, desarrollando técnicas acordes según la situación geográfica y cultural. Para él, la arquitectura vernácula es una arquitectura sin genealogía, basada en el conocimiento y respeto a las tradiciones, aprendida por el método prueba-error y desarrollada con lo exclusivamente necesario para subsistir durante la vida útil acordada, que en muchos casos ha permanecido hasta nuestros días superando a otras arquitecturas.
Desde las campiñas sobre las cubiertas de viviendas en China, donde vivían unos 30 millones de habitantes (3 millones en la actualidad), hasta ciudades enteras bajo el suelo de hasta dieciséis plantas como es el caso de Capadoccia en Turquía, pasando por las cercanas casas cueva de Guadix (Granada), la arquitectura subterránea se puede considerar como la semilla de la arquitectura. Sus constructores decidieron no tener que enfrentarse a la naturaleza, para pasar a formar parte de ella, adaptándose a sus condiciones climáticas y topográficas, identificando las situaciones de mayor comfortabilidad para el desarrollo de sus actividades, sin violentar al territorio.
Entrar, horadar, vaciar, excavar, introducir, penetrar, sondar, sumergir, adentrar, ahondar, cavar, perforar, profundizar, todas ellas nos hablan de un alto grado de compromiso con el territorio.
A lo largo de este blog iremos grafiando distintas culturas que han trabajado con el territorio excavado, o nuevos proyectos que se estan planteando esta forma de relacionarse con la Tierra.





